Mostrando entradas con la etiqueta Salario Mínimo Vital y Móvil. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Salario Mínimo Vital y Móvil. Mostrar todas las entradas

CONSUMO

23.11.2014

FUENTE: TELAM 


Los trabajadores de menor ingreso mejoraron su poder de compra desde 2001 en todos los productos

Los trabajadores, que representan a un quinto de la masa de asalariados del país, mejoraron su poder de compra en todos los bienes y servicios de la economía, aseguró un análisis del Grupo de Estudios de Economía Nacional y Popular (Geenap).

 El informe, elaborado por los economistas Sergio Soloaga y Aixa Ratta, destacó que observando el salario mínimo de 2001, determinado en $200, en relación al actual de $4.400, "estamos frente a un incremento de 2.100%".

"Este segmento, que destina cotidianamente una mayor parte de su salario a la compra de bienes de consumo, logró en los últimos años mayores posibilidades de acceso a bienes y servicios, en función de los aumentos sistemáticos logrados a partir de las negociaciones colectivas de trabajo", indicaron los analistas.

Asimismo remarcaron que "no sólo aumentó el poder adquisitivo del salario en estos últimos 13 años, sino que también aumentó el número de trabajadores", y precisaron que "la tasa de desempleo en 2001 ascendía a 25% mientras que en el segundo trimestre del 2014 fue de 7,5%".

El informe asegura que, observando el salario mínimo de 2001, determinado en $200, en relación al actual de $4.400, "estamos frente a un incremento de 2.100%"
El trabajo del Geenap hizo un ejercicio, tomando como indicador para reflejar los aumentos de precios, un empalme entre diferentes series oficiales y no oficiales, de 7 provincias más el de la consultora de Miguel Bein, "garantizando la robustez de los resultados obtenidos y una buena medida de comparación en términos de mostrar el escenario más negativo".

Así las cosas, los datos reflejan que los salarios nominales de los trabajadores aumentaron en una cifra que supera 900% mientras que los precios, en base al índice, solo aumentaron 598%, considerando la evolución entre 2001 y 2013.

"Los resultados aún son más elocuentes considerando la evolución entre 2003, cuando asume la presidencia Néstor Kirchner, y 2013. En ese lapso, el salario nominal de los trabajadores registrados aumentó en un 741% mientras que los precios se incrementaron en un 389%.", remarcaron los economistas.

Así subrayaron que "lo que se deriva de estas cifras son incrementos de los salarios en términos reales que van desde el 42,9% considerando los años posteriores a la crisis, hasta el 71,5% tomando solo el periodo de gobierno kirchnerista".

Es decir que el salario que cobran los trabajadores en la actualidad les permite acceder a un 42,9 % y un 71,5% más de bienes que en aquellos años de crisis y desempleo.

De acuerdo al análisis, existen sectores que lograron casi duplicar sus salarios en términos reales.

"Por ejemplo desde 2003 hasta 2013 el sector sanidad experimentó una variación positiva de sus ingresos laborales en términos reales del 98%. Del mismo modo otros sectores, como seguridad, indumentaria, maestranza, construcción, comercio y transportes de pasajeros se beneficiaron por variaciones superiores al 80% en sus ingresos reales", puntualizaron Soloaga y Ratta.

Pusieron de relieve que "el caso extremo es el de los camioneros que desde 2003 consiguieron incrementos reales del 122%".

"Comparando la evolución de los precios y los salarios durante los últimos años nos permite de algún modo dimensionar las bases del proyecto económico con inclusión social iniciado en 2003", afirmaron los economistas.

Señalaron que "los cimientos del modelo se encuentran en una clase trabajadora con un poder adquisitivo creciente y sostenido a lo largo de los años que permita dinamizar el mercado interno y al mismo tiempo garantizar un mejor nivel de vida para la población".

El relevamiento asimismo evaluó lo que sucedió con los deciles de la población que reciben los ingresos más bajos, el primero y el segundo, y concluyó que "los aumentos punta a punta (2001-2014) son excepcionalmente grandes".

En ese sentido, los economistas remarcaron que "se verifica un incremento para el primer y el segundo decil de 2.250% y 1.500% respectivamente", y aseguraron que "estos porcentajes son ampliamente superiores a cualquier índice de precios o aumento de productos individuales de bienes o servicios en el intervalo de tiempo analizado".

Qué es el Salario Mínimo Vital y Móvil. Quienes lo cobran.


    El Blog del Contador LoCane


Es una retribución de definida como la menor remuneración que tiene que cobrar en efectivo el trabajador sin cargas de familia, en su jornada legal de trabajo, de modo que le asegure alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte y esparcimientos, vacaciones.
Tiene origen en el artículo 125 de la Ley de Contrato de Trabajo. Cualquier subsidio o asignación por carga de familia, es independiente del derecho a la percepción del salario mínimo vital que prevé la norma, cuyo goce se garantizará en todos los casos al trabajador que se encuentre en las condiciones previstas en la ley.
La misma ley dispone que su monto será reajustado periódicamente, conforme a las variaciones del costo de la vida, por el Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo Vital y Móvil.
La reciente Resolución 4/2013 modificó el Salario Mínimo Vital y Móvil para el período  2013/2014 llevándolo de $ 2.875 que regía desde enero de este año, a $3.300 mensuales (desde agosto) y $ 16.50 por hora y $ 132 por día (jornada de 8 horas). A partir de enero de 2014 los valores serán de $3.600 y de $18 por hora y $144 por la jornada de ocho horas.
La Ley de Empleo dispone que el salario mínimo, vital y móvil garantizado por el artículo 14 bis de la Constitución Nacional y previsto por el artículo 125 de la Ley de Contrato de Trabajo será determinado por el Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil teniendo en cuenta los datos de la situación socioeconómica, los objetivos del instituto y la razonabilidad de la adecuación entre ambos, y que todos los trabajadores comprendidos en la Ley de Contrato de Trabajo 20.744 y sus modificatorios, en el Régimen de Trabajo Agrario, de la Administración Pública Nacional y de todas las entidades y organismos en que el Estado Nacional actúe como empleador, tendrán derecho a percibir una remuneración no inferior al salario mínimo, vital y móvil que se establezca.
Es un monto bruto, de modo que cuando lleguemos a enero de 2014, representará aproximadamente un valor neto de $100 por día para atender todas las necesidades primarias del trabajador y su familia.
Según publicó Julián A. de Diego Profesor Titular Ordinario de Derecho del Trabajo de la U.C.A, en un artículo de su autoría en el portal de El Cronista, con la última modificación, los valores se aproximan a los de Polonia dentro del concierto de Europa oriental, uno de los países de más bajo nivel de ingresos, pero estamos muy lejos de los $14.000 alrededor del cual ronda el Salario Mínimo Interprofesional de Bélgica. España, a pesar de la crisis más importante de su historia, cuenta con un Salario Mínimo Interprofesional que representa unos $7000 en nuestro país. Mientras que los trabajadores en Estados Unidos,tiene un Salario Mínimo Promedio de u$s8 por hora y de u$s1.550 por mes.


Publicado por
Todo el contenido publicado es de exclusiva propiedad de la persona que firma, así como las responsabilidades derivadas.

Trabajadores pobres

DOMINGO, 14 DE MARZO DE 2010

EL SALARIO MINIMO, VITAL Y MOVIL Y LA DISTRIBUCION DE LA RIQUEZA

Trabajadores pobres

La condición esencial del trabajo es la existencia de un salario. Y la del salario, permitir acceder a cubrir las necesidades básicas. Salario mínimo vital y distribución de la riqueza son conceptos inseparables.
 Por Matias Cremonte *

“El salario es la herramienta de distribución de la riqueza por excelencia”, afirma Cremonte.
El debate sobre la cuestión de la pobreza volvió a ocupar un lugar destacado. Cuando se discute ese tema se construye una idea de pobreza basada estrictamente en la necesidad de sobrevivir, ocultando el derecho a vivir dignamente. Conceptos idealmente contradictorios, actualmente conviven, en tanto el discurso no los contrapone: trabajo y pobreza pueden coincidir en una misma persona, cuando justamente aquél debiera marcar la diferencia sobre ésta. La historia del movimiento obrero está estrechamente ligada a la miseria y a la pobreza que el desarrollo del capitalismo implicó para la clase trabajadora. Esto que puso sobre el tapete la denominada “cuestión social”, hizo indispensable acordar la vigencia de un jornal mínimo, teniendo en cuenta las necesidades del trabajador y su supervivencia. Desde allí comenzó a desarrollarse el concepto de “salario asistencial”, basado en la doctrina de la Iglesia, y el sustento es que se trata de un “derecho natural”.
La “cuestión social” que comenzara a debatirse a comienzos del siglo pasado, con demasiada sangre obrera de por medio, derivó en leyes laborales y en reformas constitucionales que ampliaron el arco de reconocimiento de derechos civiles y políticos hacia los derechos sociales. Pero al mismo tiempo el mundo derivó en una guerra mundial, una revolución socialista, y una gran crisis económica en 1929. Los sindicatos adquirieron una importancia trascendental, hasta el punto de lograr en muchos casos una fuerza similar a la del capital. Y sin perjuicio de que finalmente ello derivó en la Segunda Guerra Mundial, en muchos casos implicó que, en general, el nivel de vida de los asalariados, luego de la primera posguerra y hasta la crisis siguiente y/o luego la segunda guerra, era superior a lo que significaran los “salarios asistenciales”.
En Estados Unidos estalla la crisis del ‘29, y sólo a partir de 1933 logra comenzar a vislumbrar la salida. Fue con la asunción de Roosevelt que el país toma un giro, y entre otras medidas decretó que el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) que debía pagarse era aquel que “no solamente permita la subsistencia, sino que hagan posible una vida decente” de los trabajadores. Y agregó que “ningún comercio, cuya existencia dependa del pago de salarios menores que los suficientes para la vida a sus obreros, tiene derecho a continuar en este país”.
En nuestro país, lo propio impulsó Perón en 1945 (decreto 33.302/45): “Salario vital mínimo es la remuneración del trabajo que permite asegurar en cada zona, al empleado y obrero y a su familia, alimentación adecuada, vivienda higiénica, vestuario, educación de los hijos, asistencia sanitaria, transporte o movilidad, previsión, vacaciones y recreaciones”.
Por su parte, la reforma constitucional de 1957, que introdujo el artículo 14 bis, estableció el derecho a una “retribución justa”, y a un “salario mínimo vital y móvil”, entendido de ese modo. Aún lo plantea así nuestra Ley de Contrato de Trabajo: “salario mínimo vital es la menor remuneración que debe percibir en efectivo el trabajador sin cargas de familia, en su jornada legal de trabajo, de modo que le asegure alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte y esparcimiento”. Es decir, el salario justo dejó así de ser considerado solamente el que asegurara las necesidades vitales, sino el que asegurara una vida digna, que incluye el esparcimiento, el desarrollo personal y cultural. Salario mínimo vital en esos términos y justa distribución de la riqueza eran conceptos inseparables.
Pero esos conceptos se separaron. Se dejó de calcular oficialmente el salario mínimo vital y comenzó a hablarse de líneas de pobreza e indigencia. Así, la variable pasó a ser la supervivencia física, sin ninguna relación con la justicia distributiva ni con la finalidad social que el concepto de salario justo persigue. El Consejo del Salario como institución que fija el SMVM se plantea tratar de alcanzar ese límite estadístico, y no ya el que establece su definición. Incluso suele fijarse por debajo de esa línea que mide la pobreza. Se llega así a la paradójica situación de afirmar que siendo trabajador se puede ser pobre. Se asiste entonces a la conformista aspiración general de asimilar el salario mínimo con la línea de pobreza.
La condición esencial del trabajo es la existencia de un salario, y la de éste, permitir acceder a cubrir las necesidades que su definición establece. Eso no invalida las soluciones de emergencia ante la evidencia de la pobreza y la miseria, como las asignaciones universales, seguros de empleo y demás opciones, pero mientras no se acompañen de un plan general para salir de la crisis, que persiga salarios dignos y pleno empleo, no implicará una solución de fondo. El salario es la herramienta de distribución de la riqueza por excelencia, y en la medida que se abandone la lucha por su vigencia en los términos que la ley lo define, no será posible una solución de fondo para la pobreza. Está muy bien discutir la pobreza, pero asumiendo que esa discusión es inescindible de la riqueza. Y discutir salarios es discutir riqueza. Debiera por tanto comenzarse, por lo menos, por defender el cumplimiento de la Constitución Nacional, y exigir la (re)instauración real de un Salario Mínimo Vital y Móvil acorde a su definición legal, o lo que es lo mismo, un salario digno.
* Abogado laboralista, director del Departamento Jurídico de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), Consejo Directivo Nacional.

FUENTE: PÁGINA 12